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Etiqueta: acapulco

Gracias a dios por los huracanes

Durante la mañana, mientras me leia lo mas reciente de los blogs que frecuento, me tope con esta entrada de @godlessboy, sobre su experiencia con el huracan Alex, lo que me hizo recordar mi propia experiencia con el huracan Paulina hace ya trece años.

Deje en un comentario en su blog y que publico ahora aqui, para compartir tambine con ustedes esa parte de la historia.

Yo tenia 13 años e iba en el segundo año de secundaria cuando el huracan Paulina azoto Acapulco en 1997. Afortunadamente yo vivia en una de las zonas que fueron de las menos afectadas, excepto que no tuvimos luz o telefono durante los tres dias siguientes al paso del huracan.

En esa epoca, yo todavia no saba que era ateo, pensaba en mi como un catolico no practicante o algo por el estilo. Nunca en mi vida fui de los que le pidieran a dios por algo, por que sabia que era imposible que me respondiera. Tal vez era ingenuo de mi parte, pero creia que todo el mundo, o al menos los catolicos pensaban lo mismo.

Recuerdo que al dia siguiente, todavia fui con mi hermana a la escuela, caminando el kilometro de distancia desde mi casa y todo parecia normal, excepto la falta de luz en el pueblo y que la escuela por algun motivo estaba cerrada, poco despues, los vecinos empezaron a hacernos ver la gravedad del asunto poco a poco, contando las experiencias de sus amigos y familiares durante el desastre. Que si aparecian cuerpos flotando en la playa, rios desbordados, casas derrumbadas, inundaciones en las colonias, etc. etc., pero no fue hasta que pudimos prender la television tres o cuatro dias despues de la tragedia que nos dimos cuenta de la seriedad de la situacion.

Las televisoras estaban organizando campañas de ayuda para los damnificados de la ciudad y las imagenes que veia en la television eran impactantes. A pesar de que ya habiamos experimentado gran cantidad de tormentas y huracanes con anterioridad, no habia ocurrido nada de esta magnitud y las perdidas humanas y economicas no tenian precedente.

Ya me estoy alargando mucho, pero mi punto es, durante la recuperacion de la ciudad, mucha gente agradecia a dios por lo bien o mal que terminaron despues del siniestro, tambien por la ayuda de las donaciones y suministros y practicamente todo lo demas. A mi en lo personal me parecia aberrante la idea de agradecer a dios por enviar un huracan, destruir inumerables viviendas, matar miles de personas y dejar a muchisimas mas sin hogar. Agradecerle por la ayuda que claramente era proveida por multiples organizaciones y la solidaridad de millones de personas en todo el pais, me parecia mucho peor. Cada vez que lo oia nombrar me ocasionaba una molestia, no precisamente contra dios, si no contra la gente que lo invocaba, ¿Como era posible que no pudieran ver las cosas de la manera en que yo claramente las veia?

Es un sentimiento que hasta la fecha me acompaña, estoy de acuerdo con Pen Jillete, por que en estos momente me siento mas que ateo, por que no solo me cuesta creer en la religion, me cuesta mucho mas creer que la gente cree.

Afortunadamente no hemos recibido nuevamente huracanes que ocasionen la destruccion que Paulina ocasiono hace 13 años, pero hay que estar preparado y por favor no dejen su seguridad en manos de Dios, ya sea que crean en el o no, este es el momento de ver que podemos hacer por nosotros mismos para evitar ser una estadistica la proxima vez que nos encontremos en una situacion similar.

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Trabajando bajo la lluvia

Es un dia lluvioso hoy en Acapulco.

Normalmente me gustan los dias lluviosos, no son muchos y refrescan el ambiente, ademas es bueno tener algo de variedad con respecto al clima. Lo que no me gusta es trabajar cuando llueve. Digo, generlamente uno trabaja en el interior de la ofina, escuela, casa u otro lugar de trabajo, asi que por lo general no molesta, pero el estado de animo y la energia que uno tiene durante el dia es menor a la acostumbrada, por lo que la productividad es mucho menor. Al menos en mi caso trato de disfrutar el dia haciendo tan poco como sea posible viendo el cielo gris y la lluvia caer.

Esto es hasta que algo me obliga a salir de mi casa o trabajo para hacer algo que no se puede retrasar.

Hoy fue uno de esos dias.

Como pocos dias en este lugar.

Estuvo lloviendo una buena parte de la noche y siguio lloviendo durante las primeras horas de la mañana, el dia anterior tenia que haber recogido del lugar que rentamos en tres palos setenta palmas roberinas banqueadas, para plantarlas aqui. Sin embargo cuando por fin tenia la oportunidad de irme, ya era algo tarde, los trabajadores tendrian que trabajar horas extra hasta que llegaramos y por estas fechas esta oscureciendo relativamente temprano, lo que me inquieto ya que no le sirven algunos focos a la camioneta. Decidi que era mejor ir el dia de hoy a primera hora.

Esta era la idea hasta que me desperte y vi que todo estaba extremadamente mojado, todavia seguia lloviendo y no habia forma de que se pudiera trabajar en esas condiciones. No fue si no hasta las ocho y media de la mañana que dejo de llover y todo parecia indicar que continuaria el dia normalmente. Decidi ir por la planta.

Media hora en la carretera, por fin llego a tres palos y todo parece estar bien, en cuanto me meto por el camino para acercar la camioneta al lugar desde donde se tenia que subir me di cuenta que se estaba aflojando el piso, inmediatamente acelere, y el impulso fue suficiente para avanzar unos cinco metros mientras las llantas patinaban y se movian en el lodo de un lado para otro sin encontrar agarre. La camioneta se detuvo.

En algun lugar metido en el lodo

Me baje para ver la situacion, mis zapatos, mis calcetas y mis pies se llenaron de lodo hasta mis tobillos, la camioneta estaba justo en medio del charco. Sabia que era posible destascarnos con un poco de esfuerzo, por suerte llevaba conmigo a tres trabajadores y estaba ya ahi tambien el que trabaja en ese lugar. La pregunta era, sacamos la camioneta hacia adelante, para cargarla y volver a intentar salir ya con toda la planta arriba, o hacia atras, probablemente algo mas dificil pero sin arriesgarnos a atascarnos nuevamente al salir.

Lo consulte con los trabajadores, despues de todo ellos son los que se iban a encargar de sacarnos del apuro y decidimos cargar la camioneta. Despues de otra atascada y veinte minutos de maniobra ya estabamos cargando. La lluvia siguio callendo en algunos momentos con fuerza lo que no hizo mas comodo el ambiente.

Cuando por fin terminaron de cargar la camioneta y poner algunas palapas, cocos y madera en el camino para no atorarnos, arranque la camioneta, y pise el acelerador con algo de fuerza para vez si de un buen impulso podia cruzar todo el charco.

Solo avance dos metros.

No estuvo facil sacarla

Y ahi empezo una serie de maniobras que duraron casi una hora. Despues de ese pequeño tropiezo, que en realidad fueron dos, llegue a una parte del camino lo suficientemente solida como para tomar impulso antes del gran charco. El impulso fue suficiente como para dejarme nuevamente justo a la mitad. Esta vez habia mas agua, la tierra estaba mas floja y la maniobra fue mas tardada.

Cada vez que se atoraba al camioneta, se ponian unas tablas bajo las llantas para lograr algo de agarre, los trabajadores se ponian a empujar y despues de unos intentos, la camioneta lograba avanzar unos dos metros, solo el largo de la tabla antes de caer nuevamente en el charco y tener que empezar nuevamente. Solo saliamos de un hoyo, para caer en otro.

O si no hubiera sido imposible salir.

Hicimos esta serie de movimientos como cuatro veces, Cuando por fin la tierra parecia estar algo firme mantuve la marcha de la camioneta lo suficiente como para no detenerme y unos momentos despues ya estaba fuera del lodo.

Me baje de la camioneta y aplaudi y heche porras. Media hora despues ya estabamos en la casa descargando todo. No vuelvo a trabajar cuando llueve. Al menos no en algo que tenga ruedas en algun lugar que no tenga asfalto o contreto por piso.

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Publicidad de alto riesgo en Acapulco.

Todos hemos visto de alguna u otra forma algo de publicidad poco convencional. Despues de los anuncios en radio, television y periodicos, encontrar gente en la calle promocionando un producto tampoco es muy raro, pero si un poco menos comun.

Aqui en Acapulco todavia se encuentran unos pequeños carritos que usan un ala y un pequeño motor para planear sobre la playa y en ocasiones van arrastrando un anuncio publicitario, esto puede sonar peligroso por lo precario del dispositivo, pero hoy quiero hablar sobre algo que esta mas cerca de la tierra.

Han visto como hay gente en las plazas y supermercados, esperando que alguien pase cerca de ellos para tratar de promocionar y vender algun producto, ya sea con muestras de alimentos, algunos volantes o con solicitudes de tarjeta de credito, son algo dificiles de evitar y algunos llegan a ser especialmente insistentes. El grupo de personas de quienes estoy escribiendo usan este mismo principio, pero lo hacen al extremo.

Aprovechan el alto para hacer su promocion.
Aprovechan el alto para hacer su promocion.

Esta gente se da a la tarea de pararse a media calle y detener el trafico para poder promocionar su restaurante. Las cuatro o cinco personas se paran para bloquear el carril principal, y ponen su mesa y sus sillas para bloquear el carril que esta siendo reducido para detener los vehiculos, que en la hora apropiada y en temporada alta, puede hacer una fila de unos cinco o seis autos, antes de abrir la circulacion nuevamente.

Asi mientras la persona de enfrente hace su pequeño discurso con un megafono, promocionando el restaurant, otras tres o cuatro personas van de coche en coche dando volantes, hablandole a los conductores y pasajeros sobre los alimentos, bebidas y precios que encontraran de hecho siempre traen un huachinango de buen tamaño para mostrarlo ahi mismo, tambien informan sobre la promocion por llegar directamente ahi con el volante que acaban de entregar que consiste en un coco natural o preparado gratis por persona y las indicaciones de como llegar. En total, el tiempo que toman puede llegar a ser de dos o tres minutos. Aunque generalmente solo detienen un auto o dos y no hay mayor inconveniente.

Pero, siendo yo una persona local y que tiene que circular por este filtro al menos una vez al dia y en ocasiones mas de dos o tres, esta situacion ya me ha sacado de quicio. Aunque en ocasiones ya reconocen el coche en el que circulo, generlamente quedo atras de algun otro auto que si esta detenido.

En algun momento empeze a tocar el claxon unos cien metros antes de llegar al bloqueo sin detenerme totalmente y dejenme decirles, que con lo comprometidos que estan a detener el trafico, es un verdadero riesgo el tratar de seguir esperando que alguien se mueva, generalmente lo hacen, pero solo hasta el momento en que ven su vida en riesgo y pues yo tampoco quise seguir arriesgando un accidente en potencia.

En una ocasion vi que eran retirados por la policia federal, pero es tan raro que se den una vuelta por aca y yo creo que tambien ya se cansaron de intentar retirar a esta gente, por que siempre regresa a lo mismo. Por lo pronto dejo esto como desahogo personal y advertencia para la gente que circula por ahi.

Si quieren ver mas o menos la ubicacion en que estas personas se instalan, pueden ver este mapa de google que cree rapidamente para referencia. Tengan cuidado con ellos.

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