Trabajando bajo la lluvia

4 febrero 2010 Desactivado Por joseranulfo

Es un dia lluvioso hoy en Acapulco.

Normalmente me gustan los dias lluviosos, no son muchos y refrescan el ambiente, ademas es bueno tener algo de variedad con respecto al clima. Lo que no me gusta es trabajar cuando llueve. Digo, generlamente uno trabaja en el interior de la ofina, escuela, casa u otro lugar de trabajo, asi que por lo general no molesta, pero el estado de animo y la energia que uno tiene durante el dia es menor a la acostumbrada, por lo que la productividad es mucho menor. Al menos en mi caso trato de disfrutar el dia haciendo tan poco como sea posible viendo el cielo gris y la lluvia caer.

Esto es hasta que algo me obliga a salir de mi casa o trabajo para hacer algo que no se puede retrasar.

Hoy fue uno de esos dias.

Como pocos dias en este lugar.

Estuvo lloviendo una buena parte de la noche y siguio lloviendo durante las primeras horas de la mañana, el dia anterior tenia que haber recogido del lugar que rentamos en tres palos setenta palmas roberinas banqueadas, para plantarlas aqui. Sin embargo cuando por fin tenia la oportunidad de irme, ya era algo tarde, los trabajadores tendrian que trabajar horas extra hasta que llegaramos y por estas fechas esta oscureciendo relativamente temprano, lo que me inquieto ya que no le sirven algunos focos a la camioneta. Decidi que era mejor ir el dia de hoy a primera hora.

Esta era la idea hasta que me desperte y vi que todo estaba extremadamente mojado, todavia seguia lloviendo y no habia forma de que se pudiera trabajar en esas condiciones. No fue si no hasta las ocho y media de la mañana que dejo de llover y todo parecia indicar que continuaria el dia normalmente. Decidi ir por la planta.

Media hora en la carretera, por fin llego a tres palos y todo parece estar bien, en cuanto me meto por el camino para acercar la camioneta al lugar desde donde se tenia que subir me di cuenta que se estaba aflojando el piso, inmediatamente acelere, y el impulso fue suficiente para avanzar unos cinco metros mientras las llantas patinaban y se movian en el lodo de un lado para otro sin encontrar agarre. La camioneta se detuvo.

En algun lugar metido en el lodo

Me baje para ver la situacion, mis zapatos, mis calcetas y mis pies se llenaron de lodo hasta mis tobillos, la camioneta estaba justo en medio del charco. Sabia que era posible destascarnos con un poco de esfuerzo, por suerte llevaba conmigo a tres trabajadores y estaba ya ahi tambien el que trabaja en ese lugar. La pregunta era, sacamos la camioneta hacia adelante, para cargarla y volver a intentar salir ya con toda la planta arriba, o hacia atras, probablemente algo mas dificil pero sin arriesgarnos a atascarnos nuevamente al salir.

Lo consulte con los trabajadores, despues de todo ellos son los que se iban a encargar de sacarnos del apuro y decidimos cargar la camioneta. Despues de otra atascada y veinte minutos de maniobra ya estabamos cargando. La lluvia siguio callendo en algunos momentos con fuerza lo que no hizo mas comodo el ambiente.

Cuando por fin terminaron de cargar la camioneta y poner algunas palapas, cocos y madera en el camino para no atorarnos, arranque la camioneta, y pise el acelerador con algo de fuerza para vez si de un buen impulso podia cruzar todo el charco.

Solo avance dos metros.

No estuvo facil sacarla

Y ahi empezo una serie de maniobras que duraron casi una hora. Despues de ese pequeño tropiezo, que en realidad fueron dos, llegue a una parte del camino lo suficientemente solida como para tomar impulso antes del gran charco. El impulso fue suficiente como para dejarme nuevamente justo a la mitad. Esta vez habia mas agua, la tierra estaba mas floja y la maniobra fue mas tardada.

Cada vez que se atoraba al camioneta, se ponian unas tablas bajo las llantas para lograr algo de agarre, los trabajadores se ponian a empujar y despues de unos intentos, la camioneta lograba avanzar unos dos metros, solo el largo de la tabla antes de caer nuevamente en el charco y tener que empezar nuevamente. Solo saliamos de un hoyo, para caer en otro.

O si no hubiera sido imposible salir.

Hicimos esta serie de movimientos como cuatro veces, Cuando por fin la tierra parecia estar algo firme mantuve la marcha de la camioneta lo suficiente como para no detenerme y unos momentos despues ya estaba fuera del lodo.

Me baje de la camioneta y aplaudi y heche porras. Media hora despues ya estabamos en la casa descargando todo. No vuelvo a trabajar cuando llueve. Al menos no en algo que tenga ruedas en algun lugar que no tenga asfalto o contreto por piso.